Ejercicios recomendables para mujeres embarazadas

Cuando una mujer está embaraza su entorno suele entrar en un estado pánico y la tratan como una persona sin independencia ni capacidad para realizar actividad físicas o deportivas. Éste es un error muy habitual y hay que concienciar sobre la necesidad de que las embarazadas no sólo continúen practicando deporte, sino que adapten estas actividades físicas a su nuevo estado para favorecer el desarrollo del feto y la evolución de su gestación de la forma más idónea posible.

Por ello he pensado que sería buena idea compartir con todos mis lectores una serie de ejercicios físicos positivos para las mujeres embarazadas. Sobra decir que, evidentemente, si el embarazo está catalogado como ‘de riesgo’, será el propio médico quien te oriente sobre el tipo de actividades que puedes realizar y las que no.

Una de las actividades más recomendadas es el Pilates. Eso sí, debes acudir un centro especializado en Pilates en el que tengan experiencia con grupos específicos de embarazadas. Esto es importante porque aunque es cierto que el Pilates es una actividad saludable y positiva para las mujeres embarazadas, existen diferentes ejercicios que se aconsejan y otros que no a la mujeres ne estado. Además, también influye la fase del embarazo.

Normalmente se suele dividir a las mujeres embarazadas que practican Pilates en tres fases para así adaptar y personalizar al máximo todos sus ejercicios. Uno de los mejores y más recomendados durante todo el proceso, pero especialmente en las últimas semanas, son los ejercicios con la pelota grande de Pilates.

Para algunas mujeres es molesto y algo dolorosos, pero funciona muy bien para la preparación al parto y para ejercitas los músculos que luego tendrán más actividad durante el nacimiento de tu futuro hijo.

Así que no dudéis en seguir practicando ejercicios durante vuestro embarazo y consultad con vuestro fisioterapeuta o vuestro médicos cuáles son las actividades más recomendables.



¿Por qué son tan importantes los estiramientos antes y después de practicar deporte?

Las prisas o la dejadez hacen que la gran mayoría de las personas que practican deporte dejen de lado los estiramientos tanto antes como después de realizar una actividad física. Sin embargo, todo el mundo debe conocer las ventajas que aportan los estiramientos.

En primer lugar, los estiramientos son una parte en sí misma de la actividad física. Se sitúan a medio camino entre el ejercicio y el sedentarismo.

¿Cuáles son los beneficios del estiramiento?

Cualquier profesional de la fisioterapia te recomendará, es más, te inducirá a realizar estiramientos. ¿Por qué?

Porque se encargan de preparar al músculos para la actividad deportiva.

Porque mantiene los músculos activos antes y después de realizar una actividad.

Porque mejoran la flexibilidad del cuerpo y aportan una dosis extra de movimiento a la persona.

Porque evita lesiones, eliminando la rigidez de los músculos originada por un fuerte ejercicio, y aportando esa flexibilidad de la que hablábamos, haciendo que los músculos sean menos propensos a sufrir lesiones.

¿Cómo debe ser un estiramiento?

Los estiramientos antes del ejercicio deben ser más bien un calentamiento de las zonas que vamos a trabajar en la actividad física.

Los estiramientos al final si deben ser tanto estáticos como dinámicos y centrados en estirar los músculos que más hayamos utilizado.

El tiempo de estiramiento por cada movimiento debe mantenerse entre 15 y 30 segundos y conviene realizar entre 2 y 4 repeticiones por movimiento, consiguiendo así la máxima efectividad de los estiramientos.

Tu centro de fisioterapia habitual puede prepararte una tabla de estiramientos si le comunicas cuál es el deporte que sueles practicar, centrando la tabla en los músculos que más utilizas en tus actividades deportivas. De esta forma, te asegurarás unos estiramientos profesionales y seguros y ayudará sa tu cuerpo a ganar flexibilidad y evitar lesiones.



Por qué optar por estudiar fisioterapia

Muchos me preguntan si con los tiempos que corren merece la pena meterse a estudiar un grado y dedicar 4 años a estudiar y especializarse en una profesión. Mi respuesta a todos aquellos que me preguntan sobre si es rentable invertir en educación es SÍ y un sí en mayúsculas.

Para todos aquellos que tienen dudas sobre si estudiar fisioterapia, a continuación voy a dar una serie de motivos los cuales, en su día, yo decidí optar por este camino y, después de 15 años en la profesión, jamás me he arrepentido.

1.- La profesión de fisioterapeuta te permite crecer como persona y ayudar a los demás física y emocionalmente para que puedan mejorar su calidad de vida, superar sus dolencias e incorporarse a la vida cotidiana sin ningún tipo de problema. Ser fisioterapeuta te hace sentir, en parte, mejor ya que colaboras a la recuperación de las personas y a que los pacientes progresen en su curación. Es una satisfacción como sanitaria ver que has formado parte de la superación de un problema físico, dolencia o punzamiento crónico de una persona.

2.- Como fisioterapeuta aprendes a superarte a ti mismo ya que tienes que lidiar con problemas reales y situaciones extremas para brindar soluciones que mejoren la calidad de vida de tus pacientes.

3.- La fisioterapia es una profesión muy valorada precisamente por el servicio tan importante que presta a la comunidad.

4.- Trabajando como fisioterapeuta se establecen numerosas relaciones entre pacientes y compañeros. Es una profesión que te permite estar en contacto continuamente con personas.

5.- Precisamente por la importancia que ha adquirido la fisioterapia, últimamente han surgido nuevas oportunidades laborales en el sector. Los profesionales que han estudiado este grado ya no trabajan solamente con personas sino que cada vez se trabajan más con animales.

Si te ha parecido interesante este artículo y te has animado a estudiar, al igual que yo, la carrera de Fisioterapia, te animo a que sigas informándote de los beneficios de la fisioterapia en la web de fisioterapia en Madrid.



¿Por qué es recomendable practicar Pilates?

Desde hace años es bien sabido que practicar el método Pilates aporta muchos beneficios para la salud ya que se ponen en movimiento todos los músculos del cuerpo. Esta actividad ha sido el gran descubrimiento del siglo XXI y para muchos se ha convertido en un estilo de vida ya que ayuda a liberar estrés y ansiedad y trabaja en conjunto los músculos para tonificar el cuerpo y lucir una figura envidiable.

La disciplina del Pilates se ha convertido en una de las grandes demandadas en centros deportivos y gimnasios, sin embargo, no hay que confundir el Pilates que imparten los monitores de deporte general con las clases que realizan los fisioterapeutas colegiados.

De hecho, cada vez en más centros de fisioterapia se imparten clases de Pilates como, por ejemplo, en el Centro Pilates Madrid. Una clase dirigida por un profesional sanitario permite:

1.- Fortalecer la musculatura, en especial, la espalda, cuello y abdomen.

2.- Favorece a la flexibilidad de las articulaciones y movimientos.

3.- Corrige las malas posturas que son las que provocan, en muchas ocasiones, dolores de espalda, cabeza o cuello.

  1. Ayuda a mantener un estado de bienestar relajado, tranquilo y calmado. Evitando la aparición de exceso de nervios, estrés o ansiedad.
  2. Genera una mayor capacidad de concentración.
  3. Ayuda a la correcta respiración.

Además entre los beneficios del método Pilates es que cualquier persona puede practicar esta actividad ya que es una disciplina de bajo impacto, por lo tanto, está recomendada tanto para adultos, jóvenes, deportistas o mujeres embarazadas. Eso sí, como ya he mencionado antes no es lo mismo acudir a un centro especializado en Pilates donde la persona que dirija las clases sea un profesional fisioterapeuta que dejarse guiar por todos los consejos de un monitor de gimnasio que tan pronto da una clase de spinning o body combat como de Pilates. Aunque sea muy bueno en su trabajo, los conocimientos no son los mismos que los de un fisioterapeuta.

Desde aquí os animo a practicar Pilates, ya veréis como en unos meses empezáis a notar fuerza física y mental, mayor resistencia y, sobre todo, os sentís mejor a nivel de dolores de espalda, cuello, cabeza o articulaciones.